La semana pasada tuve qe ir al médico ( para variar ¬¬ ). Para qe vamos a andar con cosas, no qería ir, la sola idea de pensar en ir me dejaba algo irritada. Ese día desperté con un ánimo, uuuf se los encargo!. Andaba media decaída y por ende un CARACHO increíble. (sí, caracho, no daba para cara xD). Fui a clases, estuve enojada casi toda la mañana, y salí derechito al Campus San Joaqín, qizás me atiendan antes - pensé.
Llegué, hice todo el papeleo pertinente y me senté a esperar. Tenía hora a las 2 y eran recién la 1.30. Me resigné y me puse a escuchar música mientras veía como la vieja qe estaba frente a mí, se joteaba descaradamente al tipo qe estaba al lado. Eran las 2.10 y aún no me llamaban. Estaba en un estado totalmente famélico (lo único qe había ingerido, había sido un té con 4 galletas a las 8 de la mañana) y la impuntualidad es algo qe me desagrada por completo (los qe me conocen, lo tienen más qe claro). La cara qe tenía en ese momento no era muy agradable qe digamos xD era una mezcla entre odio con rabia jajajá. A las 2.30 sale la doctora y me llama. "Catalina?, al Box 2". Fui po, entre y la pieza se iluminó : (Y no era Dios qe venía a buscarme xD). Era un inocente estudiante en práctica. Apenas lo vi pensé: "Ando con DON caracho por la shiiiiiiiiit!". La doctora me dijo qe tenía qe hacer algo urgente, qe me qedara con él. Me senté mientras él veía los datos en el pc. Su cara de serio no se la compraba, hasta qe me miró y me saludo. Morí en ese momento!. No me entraba en la cabeza qe un tipo como él tuviera una rica voz de pito!. Sí como la de Horacio de La Peña!. Abrí los ojos de una forma TAN exagerada qe se dio cuenta y lo admito, qería puro reírme, pero me contuve. Me hizo don interrogatorio, no de mi diagnóstico precisamente... La doctora llegó y se pusieron a hablar. Mientras ella le preguntaba qe hacer con un caso como el mío yo pensaba: "este hombrecito independiente de su particular voz es bastante agradable y mino xD".
No sé si será un 7mo sentido entre mujeres, pero me fue totalmente sorprendente cuando la doctora dijo: "Cambiaste la cara altiro ..." se acercó a mi y concluyó: "... no me extrañaría qe fuera por la presencia de Esteban". La miré y morí de la risa, mientras él moría de vergüenza.
Salí a las 3.15 de la consulta con una sonrisa de oreja a oreja apesar qe el diagnóstico no fue excelente, pero con estudiantes en práctica como él, voy todos los días sin problema, siempre y cuando esté calladito y mirando.